lunes, 19 de marzo de 2012

Nuestros pensamientos, afectan nuestro cuerpo


Si tenemos en cuenta que los pensamientos tienen una realidad neuroquímica y hormonal al interior de nuestro cuerpo, parece evidente que su naturaleza pueda afectar nuestras sensaciones físicas e incluso la salud corporal.

Existe una cierta tendencia a desestimar el valor o la influencia de nuestros pensamientos en la realidad. A veces se dice que solo los hechos o las acciones importan, en razón de que estos son objetivamente verificables y visibles. Sin embargo, no por el hecho de que parezca encerrado en nuestro cráneo, el efecto de lo que pensamos es menos real.

Con esa idea en mente, Henning Boecker, neurocientífico de la Universidad de Bonn, experimentó con el efecto que los pensamientos tienen en las sensaciones físicas, específicamente los pensamientos de alegría en las sensaciones de relajamiento y energía en contraste con los de tristeza y su consecuente expresión física de desgano o cansancio.

Tomando imágenes de atletas que recién habían corrido durante dos horas a buen ritmo, Boecker encontró que el ejercicio había elevado los niveles de endorfinas en su cerebro, lo cual produjo a su vez una intensa sensación de euforia en ellos.

Recordemos que el sistema endócrino secreta las hormonas en nuestro torrente sanguíneo al mismo tiempo que experimentos el correspondiente sentimiento; así, por ejemplo, las llamadas hormonas del estrés, el cortisol y la norepinefrina, son también las del enojo y la indignación. Su efecto además se expresa de forma fisiológica, pues el cuerpo reacciona a dichos químicos liberando energía almacenada, incrementando el flujo sanguíneo en los músculos, acelerando el ritmo cardiaco, aumentando la presión sanguínea y la respiración y deteniendo procesos metabólicos clave como el crecimiento y la digestión.

Un caso notable de pensamientos que influyen en las reacciones físicas del cuerpo es el de Norman Cousins, antiguo editor de la desaparecida publicación Saturday Review, quien recibió el diagnostico de espondilitis anquilosante, un mal degenerativo y sumamente doloroso que afecta la espina dorsal y del cual muy pocas personas sobreviven (la probabilidad es de 1 en 500).

 El médico que atendió a Cousins le dio hasta seis meses de vida, plazo fatal que el periodista se negó a aceptar, rodeándose de amigos y familiares, viendo películas cómicas y negándose a caer en pensamientos depresivos.

 El resultado fue que el hombre sobrevivió 26 años a su enfermedad y si bien parece difícil saber si fue por razones de otra índole (genéticas o médicas), su caso podría servir para estudiar los efectos reales del pensamiento en nuestro desarrollo físico.


Fuente
Publicado por Caalf en 20

sábado, 17 de marzo de 2012

Test: ¿Qué tan bien duermes?

Si tienes dificultad para dormir o tienes sueño ligero durante al menos un mes, sufres de ese trastorno primario del sueño llamado insomnio, para confirmar si Morfeo te rehúye, contesta las siguientes preguntas:

I. Durante el mes pasado... la calidad de tu sueño ha sido:
1)..............................Muy buena
2)............................. Buena
3)............................. Regular
4)..............................Muy mala
  
II. Aproximadamente, ¿cuántos minutos necesitaste para dormirte una vez que decidiste ir a dormir?
1)............................. De cero a 20 minutos
2)..............................De 21 a 30 minutos
3)..............................De 31 a 60 minutos
4)..............................Más de una hora
III. ¿Cuántas veces te has despertado cada noche?
1)..............................Ninguna
2)..............................De una a tres veces
3)..............................De cuatro a cinco veces
4)...............................Más de cinco veces

IV. Cada noche, ¿cuántas horas duermes, sin contar el tiempo que estuviste despierto?
1)...............................Ocho
2)...............................De seis a siete
3)...............................De cinco a seis
4)...............................Menos de cinco

V. ¿Te sentiste con sueño durante el día?
1)..............................Nunca
2)............................. Un poco
3)..............................Bastante
4)............................. Todo el tiempo
VI. ¿Cuántas veces tuviste que tomar algún producto de venta libre (infusiones, preparados de homeopatía, extractos de hierbas en comprimidos o en gotas) para poder dormir?
1)..............................Nunca
2)..............................De una a siete ocasiones
3)..............................De ocho a 20 ocasiones
4)..............................Más de 20 ocasiones

VII. ¿Cuántas veces has tomado medicamentos sedantes de venta bajo receta para dormir?
1)..............................Nunca
2)..............................De una a siete ocasiones
3)..............................De ocho a 20 ocasiones
4)..............................Más de 20 ocasiones

VALORACIÓN

Suma los puntos que corresponden a los números de la izquierda.
Si tus respuestas suman:

* De 7 a 9, no padeces de insomnio; felices sueños.

* De 9 a 14, tienes un insomnio leve; trata de que no aumente.

* De 14 a 21 es insomnio moderado; pero cuidado.

* De 21 a 28 es un insomnio severo; acude a un experto.

El sueño es uno de los indicadores clave de nuestra calidad de vida, y los trastornos derivados de su falta constituyen un grave problema sanitario de la sociedad moderna. De ahí que si padeces de insomnio, es conveniente que vayas con el especialista, quien determinará el tratamiento médico y/o psicológico más adecuado. Nada más ten cuidado con las pastillas, pues te pueden crear dependencia.

Publicado por Caalf en 22:41  
 Etiquetas: dormir, salud, sueño



miércoles, 14 de marzo de 2012

CONSULTORIO DE FAMILIA

Escrito por: SORAYA LARA DE MÁRMOL, M. A.
Sicóloga, Terapeuta familiar

  Pregunta del lector: Mi amiga está conversando conmigo por BB. Quiere irse de la casa porque no aguanta la violencia de su padre hacia su madre. Trato de ayudarle. Le he dicho que busque ayuda en el PACAM y no quiere. Me llama muerta del miedo. Luego que el papá se calma, ella se tranquiliza y no vuelve hablar sobre el problema. No entiendo, no quiere ayuda y no sé que puedo hacer. ¿Qué más hago por ella?

  Respuesta: Que la escuches y recomiendes buscar ayuda es lo mejor que puedes hacer. Estás haciendo lo  suficiente.

  Tener con quién hablar sobre sus angustias y sus miedos la ayudan a seguir adelante. Apóyala en el momento que te necesite. Escúchala y entiéndela sin juzgarla. Es tu gran aporte.

  Es esperable que no sepas qué hacer, ya que la familia compuesta con un padre que ejerce violencia afecta a todo el sistema familiar y la dinámica se vuelve muy compleja.

  Cuídate y no te involucres más allá de lo que estás haciendo, este tipo de dinámica familiar es de alto riesgo para quienes la viven y para quienes intentan ayudar.

  Los hijos que viven en hogares con pautas violentas sufren de miedo y experimentan, durante cada explosión de ira del agresor, un miedo de muerte inminente. Por eso te dice que saldrá de la casa y se irá, porque no aguanta más.

  Una vez pasa esa fase de explosión de irá, viene la de calma o arrepentimiento. Toda la familia siente una sensación de serenidad y calma, porque todo el peligro pasó. El padre está calmado y complaciente.

  Por eso, cuando sigues insistiendo en que busque ayuda, te dice que no, que su padre está tranquilo y no está agresivo.

  De esta manera la familia se va adaptando gradualmente a la violencia, pasando de un período violento a uno de calma. Creen que no va a volver a ocurrir. A ti te puede parecer extraño, pero para ellos es muy normal.

  Tu acompañamiento por BB y recomendarle buscar ayuda es tu mejor aporte. 

  Dile que le cuente a algún familiar de mucha confianza lo que está pasando y le hable de sus temores.

  No enfrentes solo esta situación. Puede desgastarte en el proceso.

  Recuerda: la familia intenta mantener la cohesión interna a pesar las situaciones adversas que vive.

lunes, 12 de marzo de 2012

La Demencia Vascular

La Vascular, es segunda forma de demencia, detrás del Alzheimer
Escrito por: JOSÉ SILIÉ RUIZ


  Uno de los aspectos más dañinos al sufrir un derrame cerebral, el Accidente Cerebro Vascular (ACV) de tipo isquémico, el ictus, es que además de la alta mortalidad, los daños físicos y de la invalidez que puedan producir, se acompañan con frecuencia de deterioro cognitivo y de demencia.
  El trabajo más completo y actualizado que se ha hecho hasta hoy sobre el tema de la demencia por infartos cerebrales se publica este año en la prestigiosa revista Stroke. 2011 (42: 607-612) con el título de ¨Prevalencia de la demencia temprana tras un primer ictus. Un estudio de base poblacional de 24 años¨.

  Esta investigación, bajo la dirección del neurólogo Dr. Yannick Bejot, hizo una revisión de esos años en la población francesa de Dijon, concluyendo que del 7 al 23 por ciento de los pacientes con los ACV isquémicos, desarrollaban una demencia de nueva aparición al año siguiente del primer evento isquémico. Tiene a su favor esta investigación la larga revisión en tiempo, a diferencia de otros trabajos.

  En mi condición de neurólogo, esto lo vemos con frecuencia, pero voy a referirme a un caso en particular, al que llamaremos ¨Juanito¨, por la confidencialidad médica, que es sagrada. El paciente, un productivo intelectual sexagenario, padeció un ACV isquémico de importancia en un territorio vascular cerebral con extensa lesión permanente.

  Logramos que sobreviviera al ictus inicial, luego sufrió una depresión reactiva, que es muy común en estos casos, una vez el paciente se ve invalidado en cierta medida. Un importante déficit de su hemicuerpo izquierdo se presentó, pero respondió muy bien a terapia física intensiva.

  Los daños de la isquemia, que en ocasiones son micro infartos que van menoscabando las funciones cerebrales cognitivas, van alterando la memoria, el lenguaje, tanto el oral como el escrito se ven afectados.

  Es muy común la llamada afasia nominal, el paciente no logra decir los nombres de cosas comunes, puede decir para qué las utilizamos, pero no logra denominarlas con sus calificativos correctos.

  Las capacidades intelectuales se van minando, en ocasiones estos cambios pueden aparecer de forma aguda. Su producción intelectual no la podía cumplir a cabalidad, aunque lo enviamos a rehabilitación cognitiva, mucho se logró, pero fue jubilado. Su pensamiento lógico sufrió notoriamente, su memoria continuó deteriorándose, los olvidos aumentaban, surgieron conductas bizarras, agresividades, somnolencias, desorientaciones, dejaba puestas las llaves del carro, las puertas las dejaba abiertas, etc. Acciones que eran cada vez más evidentes.

  Desarrolló una híper sexualidad, que nunca lograba concluir, con niveles de repetidos acosos a su compañera. Inició una religiosidad inusual en él, pero ayudó a canalizar sus impulsos emotivos. Otros síntomas orgánicos se presentaron, su rosto se hizo más inexpresivo y algo muy embarazoso para él, apareció incontinencia urinaria que en ocasiones era en lugares públicos. El caso de Juanito es que su esposa, con la que convive, se queja amargamente de su comportamiento, pero sus hijos, ausentes, no admiten que se está demenciando.

  La Demencia Vascular, es la segunda forma de demencia superada sólo por el Alzheimer. Los elementos vasculares son de importancia: hipertensión arterial, diabetes, hipoperfusión cerebral, arritmias cardíacas, tabaquismo, alcoholismo, enfermedades del colágeno, las grasas elevadas en sangre, arteriopatías, falta de ejercicios. Noten que son numerosos los factores que han podido demenciar vascularmente a Juanito. Todo esto puede evitarse, pero debemos prevenirlo enérgicamente.

viernes, 9 de marzo de 2012

CONSULTORIO DE FAMILIA


Escrito por: SORAYA LARA DE MÁRMOL, M. A.
  Sicóloga, Terapeuta familiar
Pregunta del lector:
 ¿Cómo considera usted que los cambios en los roles sociales y familiares provocados por los reclamos  de los movimientos de mujeres han incidido en la vida cotidiana  de la familia actual?
  Respuesta de la terapeuta: Las posturas claras, permanentes y radicales  de los movimientos de mujeres feministas han impactado a través del tiempo  creando   conciencia sobre la importancia de la inclusión de la mujer en un plano de igualdad con el hombre.
  Han denunciado y visibilizado  las injusticias que sigue viviendo la mujer contemporánea y la exclusión  como actora  en los escenarios reservados para el hombre.
  La mujer ha venido reconociéndose como sujeto de derecho, tanto en la vida privada (hogar-familia), como en el ámbito público.
   La mujer estaba confinada a cuidar de la familia, los hijos, el marido y las tareas del hogar. El hombre   tenía todo el derecho a la vida pública y mantenerse en el confort  de la jerarquía estable. El poder, sexo y estatus social, sus grandes aliados y razón.
  La mujer en las últimas décadas ha tenido otra percepción de sí misma y  comprende que goza de derechos para la  vida pública, estudiar, ser profesional, trabajar, dirigir y competir.  Salir  del espacio reservado del hogar y de la familia.
  La  mujer no se siente avergonzada de elegir no tener hijos o tener menos,  quizás uno, para gozar del espacio- libertad para dedicarse  a su profesión u oficio. Así mismo ocurre con su estatus de soltera a casada o estar divorciada, esto no le avergüenza. Entiende que tiene derecho a elegir para su bienestar y esto conlleva un impacto a la familia.
  Los movimientos de mujeres no creen  en el “familismo”, como le llaman,  que lacere los derechos de las mujeres.
  La mujer ha venido demandando y abriendo el espacio  para que el hombre-padre se involucre con sus hijos con  más cercanía. La mujer presume que es  quien decide qué tipo de relación tendrá  el padre con sus hijos.
  El nuevo rumbo trae cambio de visión en la mujer y el hombre actual,  trae una ganancia para el hombre: la incorporación  de “algunos hombres  conscientes” a participar de las actividades del hogar y de  sus hijos.
  La madre  paulatinamente va  dejando  el escenario familiar con el  rol  tradicional.
  La mujer  busca estatus social, poder y sexo aunque no en la misma proporción que el hombre.

jueves, 8 de marzo de 2012

El ronquido durante el sueño puede ser peligroso



El ronquido es un ruido producido por la respiración  durante el sueño debido a la vibración de los músculos y las membranas del paladar blando y la garganta cuando estos se relajan, pues el tubo de la vía aérea superior debe mantenerse rígido para queno colapse mientras inspiramos aire hacia los pulmones.

Por tanto, la causa de este fenómeno acústico se debe al tono bajo de los músculos faríngeos, las partes blandas del paladar y la redundancia de la úvula (campanilla), y además, todo lo que pueda contribuir a obstruir las vías respiratorias altas como: crecimiento de las amígdalas y las adenoides, las deformaciones maxilofaciales y la obstrucción nasal. Por otro lado, las vías aéreas tienen menor calibre a medida que envejecemos y también se van haciendo más laxas. Los niños también pueden roncar.

La prevalencia de personas que roncan durante el sueño es alrededor de 25%, una de cada cuatro personas adultas; más frecuentes en los hombres que en las mujeres, aunque el sobrepeso, la obesidad y el cuello corto influyen más en la frecuencia del ronquido; pero las personas delgadas también pueden roncar.

Otros factores que contribuyen al ronquido: las comidas copiosas, el alcohol, el tabaco y el consumo de somníferos.  El roncar es anormal, tanto desde el punto de vista médico como social, no importa lo que se piense sobre este problema, y su causa debe ser aclarada.

El ronquido altera el patrón del sueño y con frecuencia se acompaña de Apnea del sueño, un problema serio que puede tener consecuencias graves para la salud, para la unidad de la pareja conyugal y para las relaciones familiares y sociales.

elcaribe.com.do

El ronquido durante el sueño


06/03/2012 12:00 AM - HÉCTOR E. MATEO M.

  El ronquido es un ruido producido por la respiración  durante el sueño debido a la vibración de los músculos y las membranas del paladar blando y la garganta cuando estos se relajan, pues el tubo de la vía aérea superior debe mantenerse rígido para queno colapse mientras inspiramos aire hacia los pulmones.

  Por tanto, la causa de este fenómeno acústico se debe al tono bajo de los músculos faríngeos, las partes blandas del paladar y la redundancia de la úvula (campanilla), y además, todo lo que pueda contribuir a obstruir las vías respiratorias altas como: crecimiento de las amígdalas y las adenoides, las deformaciones maxilofaciales y la obstrucción nasal. Por otro lado, las vías aéreas tienen menor calibre a medida que envejecemos y también se van haciendo más laxas. Los niños también pueden roncar.

  La prevalencia de personas que roncan durante el sueño es alrededor de 25%, una de cada cuatro personas adultas; más frecuentes en los hombres que en las mujeres, aunque el sobrepeso, la obesidad y el cuello corto influyen más en la frecuencia del ronquido; pero las personas delgadas también pueden roncar.

  Otros factores que contribuyen al ronquido: las comidas copiosas, el alcohol, el tabaco y el consumo de somníferos.  El roncar es anormal, tanto desde el punto de vista médico como social, no importa lo que se piense sobre este problema, y su causa debe ser aclarada.

  El ronquido altera el patrón del sueño y con frecuencia se acompaña de Apnea del sueño, un problema serio que puede tener consecuencias graves para la salud, para la unidad de la pareja conyugal y para las relaciones familiares y sociales.